Aprender a pensar

Me gustan algunas de las ideas de Koldo Saratxaga:

El término gestión del conocimiento no me gusta en absoluto. El conocimiento no se gestiona, el conocimiento está en las personas y a éstas no se les gestiona como a los recursos….

Se puede gestionar la información, creando redes de fácil acceso y amplia cobertura; se pueden gestionar los medios con que cuenta la organización para facilitar a las personas su labor de creatividad…

Otro pensamiento sobre el conocimiento y las personas, y que no me acuerdo de dónde lo he sacado es el siguiente:

La idea de tener un empleo a lo largo de la vida es una idea de la era industrial. A partir de 1989, cuando se derrumbó el Muro de Berlín y se creo Internet, el mundo y las reglas del empleo han cambiado.

Una de las reglas que ha cambiado es: “Mientras más viejo es usted, más valioso se vuelve” (para el negocio). Eso quizá fue verdadero en la era industrial, dónde se empezaba como aprendiz y uno se desarrollaba como experto artesano. Los días en que usted podía comenzar una carrera muy joven y mantenerse en ella durante años, elevándose lentamente en cada etapa hasta que finalmente llegaba usted a alguna parte cerca de la cúspide a los 55 años de edad, han terminado.

Hoy en día, para la mayoría de los trabajos, las reglas son exactamente las contrarias. Para mucha gente en la era de la información, mientras más viejo es usted, menos valioso se vuelve. Muchas profesiones nacer con una temprana fecha de caducidad: los 20, 30 ó 40 años. Puede tratarse de ocupaciones físicas: modelos que pierden su atractivo, deportistas cuyos cuerpos no pueden hacer lo que hacían antes. Pueden ser ocupaciones mentales: el matemático que comete errores con más frecuencia, el publicista o diseñador cuyas ideas están agotadas y abogados o ejecutivos agresivos “quemados” por un ritmo de vida estresante.

Creadores de profecías

La profecía que se cumple a sí misma ocurre cuando tenemos una creencia tan profunda que actuamos como si ésta fuera verdad. Como consecuencia, nuestros comportamientos terminan haciendo realidad la profecía y si pensamos que no somos capaces, seremos los profetas de nuestro propio fracaso. Las profecías que se cumplen a sí mismas están muy presentes en la economía y la empresa. En Estados Unidos, uno de los indicadores más importantes para predecir el futuro de la economía es una encuesta de expectativa de los ejecutivos.También somos creadores de profecías en los trabajos.

Tanto en los trabajos buenos como en los que podríamos llamar trabajos basura.Tom Peters nos provoca con la siguiente reflexión: A los ganadores les gustan los trabajos basura. ¿Por qué? Porque en esos trabajos que a nadie le importa es posible asumir riesgos, cometer errores, ¡conseguir milagros!.Hay que esperar lo mejor de los trabajos y liderar mi trabajo. Cuando afirmamos que el liderazgo es una elección, significa que es posible escoger el nivel de iniciativa que se quiera llevar a la práctica como respuesta a la pregunta: ¿Qué es lo mejor que puedo hacer en estas circunstancias?

Por eso, a la hora de contratar a una persona persona que va a trabajar estrechamente contigo hay que ver primero, la afinidad; segundo, el carácter y tercero, las habilidades necesarias. Si puede contratar a alguien que te caiga bien y en quien puedas confiar, puedes enseñarle las habilidades que requiera para el trabajo.

Lo bueno es enemigo de lo mejor

A una joven artista de violín le preguntaron cuál era el secreto de su éxito. Ella respondió: “El descuido planeando”. Todo el mundo se queda sin entender nada.

Luego explicó: “Cuando estaba en la escuela había muchas cosas que demandaban mi tiempo. Cuando iba a mi cuarto después del desayuno, tendía mi cama, barría y hacia cualquier cosa que me llamara la atención. Después corría a mi práctica de violín. Me di cuenta que no estaba progresando como pensaba que debería. Así cambié el orden de las cosas. Hasta terminaba mi tiempo de práctica, deliberadamente descuidaba todo lo demás. Creo que mi éxito se debe a ese programa de descuido planeado.

La mayoría de las personas pueden establecer prioridades fácilmente cuando se enfrentan con lo bueno o con lo malo. El problema surge cuando nos enfrentamos con dos cosas buenas. En este caso, lo bueno es enemigo de lo mejor.

¿Qué debemos hacer? ¿Qué hacer si ambas cosas son buenas? ¿Descubrimos cuáles son las importantes y cuáles nos roban el tiempo?

Entrenar la mente para pensar

Einstein dijo: una persona no necesita ir a la universidad para aprender los hechos. Puede aprenderlos en los libros. El valor de la educación universitaria de las artes liberales es que entrena a la mente para pensar.

Hay que dedicar tiempo a pensar, no solo problemas técnicos, sino también la verdad de las cosas. Decir que no tienes tiempo para mejorar tus pensamientos es como decir que no tienes tiempo para echar gasolina porque estás demasiado ocupado conduciendo.

Evolución de la gestión del tiempo

La verdadera gestión del tiempo muchas veces consiste en saber decir NO a cosas buenas para poder decir SI a lo mejor. Cuando las pequeñas prioridades demandan mucho de nosotros, surgen grandes problemas.

También está la llamada ley de Parkinson: Si tienes que escribir una sola carta importante, tardarás un día hacerlo. Si tienes que escribir varias cartas importante, las harás todas en un día. ¿Cuál es el tiempo en que somos más eficientes en el trabajo? ¡La semana anterior a las vacaciones!

En condiciones normales, somos eficientes (hacemos las cosas correctamente). Cuando nos sentimos presionados por el tiempo o las emergencias, nos volvemos efectivos (hacemos las cosas debidas). La eficiencia es el fundamento para la supervivencia, la efectividades el fundamento para el éxito.

En el área de la administración del tiempo, cada generación toma como base la anterior y nos acerca a un mayor control de nuestra vida.

  • La primera generación podría caracterizarse por las notas y listas de tareas.
  • La segunda generación podría caracterizarse por agendas. Esto refleja el intento de mirar hacia adelante, programar los acontecimientos y actividades del futuro.
  • La tercera generación refleja el campo actual de la administración del tiempo. Suma a las generaciones precedentes la idea esencial de priorizar, de clarificar valores, de comparar la importancia relativa de las actividades, sobre la base de su relación con esos valores. Además, se centra en el establecimiento de metas, objetivos a largo, medio o corto plazo hacia los cuales se orientarán el tiempo y la energía, en armonía con los valores.

En la era industrial, la teoría que definía esa etapa fue la enunciada por Einstein: E=mc².

En la era de la información, la teoría que define esta etapa es la ley de Moore: la cantidad de información se duplica cada dieciocho meses.

En la era industrial el cambio era más lento. Aquello que se aprendía en la escuela era valioso por un periodo más largo.

En la era de la información, lo que has aprendido se vuelve obsoleto muy rápidamente. Por tanto, lo realmente importante es la capacidad y rapidez con la que puedes aprender y adaptarte a la nueva información.

Efecto Pigmalion

Si tratas a un hombre según lo que es, seguirá siendo lo que es,
pero si lo tratáis como si ya FUERA lo que DEBE y PUEDE ser, se convertirá en ese hombre MEJOR Y MÁS GRANDE.

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