La gallina de los huevos de oro. Comparación con la empresa

Un buen día, un granjero pobre descubre que su gallina ha puesto un deslumbrante huevo dorado. Al principio, sospecha que se trata de una trampa. Pero tras pensárselo un poco, decide llevarse el huevo para exa­minarlo.

El granjero no puede creer su suerte. ¡El huevo es de oro macizo! Al día siguiente, cuando la gallina pone otro huevo, no puede contener su ex­citación. Cada mañana salta de la cama y corre a toda prisa hacia el galli­nero y se encuentra con un nuevo huevo dorado. Al poco tiempo ya es ex­traordinariamente rico.

Pero con la riqueza, llegan la codicia y la impaciencia. Incapaz de es­perar día a día los huevos de oro, el granjero mata a la gallina para hacer­se de una vez con todos los huevos. Pero cuando abre la gallina descubre que está completamente vacía. No hay huevos de oro. Ni forma de volver a conseguirlos. El granjero ha destruido el objeto que los fabricaba.

En una organización puede pasar lo mismo. Si la organizacion se centran exclusivamente en producir huevos de oro (conseguir resultados hoy) y se desentienden de la gallina (construir capacidad para mañana) no tardarán en quedarse sin el ac­tivo que le procuran los huevos de oro.

Algunos hábitos y/o competencias que considero que son muy importantes para un directivo (y todo el mundo es directivo: de una empresa, de su casa, de su vida…) y que nos facilitan el construir pensando en el mañana son:

  • El hábito de la proactividad, que nos faculta para responder de acuerdo con nuestros principios y valores (responsabilidad). Es lo que nos hace hu­manos y nos permite afirmar que somos los arquitectos de nuestro propio destino. Por lo tanto, para ser realmente proactivo, necesitaremos haber definido antes cuales son nuestro principios. Será necesario comenzar con un fin en mente. Entonces nuestras acciones tendrán un verdadero significado y, por tanto, que nuestra vida tenga razón de ser.
  • “Ser capaz de distinguir lo importante de lo urgente es competencia necesaria. Si somos capaces de poner “primero lo primero” nos podremos librar de la tiranía de lo urgente para dedicar tiempo a las actividades que verdadera­mente dan sentido a nuestras vidas.
  • Otro punto importante el desarrollar una mentali­dad de abundancia, que nos permita pensar en ganar/ganar y romper con la pre­misa de que la vida es un «juego de suma cero» donde para que yo gane alguien tiene que perder. Estos acuerdos darán como resultado las sinergias, que dan lugar al trabajo en equipo y a la innovación.

 

Algunas señales indican cuándo un compañero de trabajo podría estar a punto de dejar la empresa:

  • Si pide revisar las condiciones de su contrato. Empieza por valorar las condiciones actuales y “sondea” las cláusulas de confidencialidad o de no competencia.
  • Cuando disfruta las vacaciones pendientes e, incluso, los días de libre disposición.
  • Si no se conmueve por nada que esté relacionado con la empresa: no se queja, sino que se limita a asentir.
  • Siempre que se haga más celoso y desconfiado: impide que se mire su trabajo en el ordenador.
  • Una vez que declara una tregua con las personas con quienes estaba en competición constante por temas relacionados con la toma de decisiones y responsabilidades.
  • Cuando prolonga sus almuerzos más tiempo y aprovecha este horario para visitar a sus contactos, actualizar el currículum vitae o ir a entrevistas.
  • En el momento en que aumenta el número de reuniones fuera de la oficina, así como el número de llamadas entrantes y salientes en su teléfono.
  • Si deja de participar en las reuniones sociales que se organizan en la oficina.

La libertad de elegir incluye los privilegios que nos singularizan como seres humanos: entre el estímulo y la respuesta, el ser humano tiene la libertad interior de elegir.

Podemos formular nuevos programas para nosotros mismos, totalmente independientes de nuestros instintos y adiestramiento. Por ello la capacidad del animal es relativamente limitada, y la del hombre, ilimitada. Pero si vivimos como animales, sobre la base de nuestros instintos, condicionamientos y condiciones, siguiendo los dictados de nuestra memoria colectiva, también nosotros seremos limitados. Nuestras dotes singularmente humanas nos elevan por encima del mundo animal. La medida en que ejercitamos y desarrollamos esas dotes nos da poder para desplegar nuestro potencial humano.

La libertad, unidad a la responsabilidad, son 2 de los pilares en los que debemos sustentar las relaciones en nuestra empresa (y en nuestra vida).

La economía explicada con vacas. Humor

  • Socialismo: Tú tienes 2 vacas. El estado te obliga a darle 1 a tu vecino.
  • Comunismo: Tú tienes 2 vacas. El estado te las quita y te DA algo de leche.
  • Fascismo: Tú tienes 2 vacas. El estado te las quita y te VENDE algo de leche.
  • Nazismo: Tú tienes 2 vacas. El estado te las quita y te dispara en la cabeza.
  • Burocratismo: Tú tienes 2 vacas. El estado te pierde una, ordeña la otra y luego tira la leche al suelo.
  • Capitalismo tradicional: Tú tienes 2 vacas. Vendes una y te compras un toro. Haces más vacas. Vendes las vacas y ganas dinero.
  • Capitalismo moderno: Tú tienes 2 vacas. Vendes 3 de tus vacas a tu empresa que cotiza en bolsa mediante letras de crédito abiertas por tu cuñado en el banco. Luego ejecutas un intercambio de participación de deuda con una oferta general asociada con lo que ya tienes las 4 vacas de vuelta, con exención de impuestos por 5 vacas. La leche que hacen tus 6 vacas es transferida mediante intermediario a una empresa con sede en las Islas Cayman que vuelve a vender los derechos de las 7 vacas a tu compañía; El informe anual afirma que tu tienes 8 vacas con opción a una más. Coges tus 9 vacas y las cortas en trocitos. Luego vendes a la gente tus 10 vacas troceadas. Curiosamente durante todo el proceso nadie parece darse cuenta que, en realidad, tú sólo tienes 2 vacas.
  • Economía japonesa: Tú tienes 2 vacas. Las rediseñas a escala 1:10 y que te produzcan el doble de leche. Pero no te haces rico; Luego ruedas todo el proceso en dibujos animados. Los llamas ‘Vakimon’ e incomprensiblemente, te haces millonario.
  • Economía alemana: Tú tienes 2 vacas. Mediante un proceso de reingeniería consigues que vivan 100 años, coman una vez al mes y se ordeñen solas. Nadie cree que tenga ningún mérito.
  • Economía rusa: Tú tienes 2 vacas. Cuentas y tienes 5 vacas. Vuelves a contar y te salen 257 vacas Vuelves a contar y te salen 3 vacas. Dejas de contar vacas y abres otra botella de vodka.
  • Economía china: Tú tienes 2 vacas. Tienes a 300 tíos ordeñándolas. Explicas al mundo tu increíble ratio de productividad lechera. Disparas a un periodista que se dispone a contar la verdad.
  • Economía iraquí: Tú no tienes vacas. Nadie cree que no tengas vacas, te bombardean y te invaden el país. Tú sigues sin tener vacas.
  • Economía suiza: Hay 5000000000 vacas. Es obvio que tienen dueño pero nadie parece saber quién es.
  • Economía española: Tú tienes 2 vacas, pero no tienes ni idea de donde están. Pero como ya es viernes, te bajas a desayunar al bar que tienen el Marca. Si acaso, ya te pondrás a buscarlas el miércoles después del puente.

Frases con humor

  • Lo importante no es ganar… sino hacer perder al otro.
  • Errar es humano… pero echarle la culpa a otro, es más humano todavía.
  • Lo importante no es saber… sino tener el teléfono del que sabe.
  • Es bueno dejar la bebida…lo malo es no acordarse donde.
  • La sabiduría me persigue… pero yo soy más rápido.
  • La verdad absoluta no existe… y esto es absolutamente cierto.
  • Hay un mundo mejor… pero es carísimo.
  • La pereza es la madre de todos los vicios y como madre … hay que respetarla.
  • Si un pajarito te dice algo… debes estar loco pues los pájaros no hablan.
  • Lo triste no es ir al cementerio… sino quedarse.
  • Hay dos palabras que te abrirán muchas puertas: “Tire y Empuje “.
  • De cada diez personas que miran televisión…cinco son la mitad.
  • Todo tiempo pasado… fue anterior.
  • Tener la conciencia limpia..Es síntoma de mala memoria.
  •  Si la montaña viene hacia ti … ¡¡¡ Corre !!! Es un derrumbe.

2 comentarios de “La gallina de los huevos de oro. Comparación con la empresa

  1. Por mi experiencia personal, yo diría que abundan gestores que solo saben cepillarse la gallina (la mayoria), y bastantes que no se cargan la gallina pero que, en realidad, no saben ni que hacer con el huevo. Estos ultimos suelen justificar la gestion (o mas bien “la ausencia de gestion”) con abundante repeticion de palabras como “estrategia”, “vision a largo plazo”, “planning”, “timing”,… para enmascarar su falta de iniciativa.
    Al final, tanto en un caso como en el otro, suelen asociarse cuadros severos de quiebra, bancarrota, insolvencia, regulacion de empleo… Curioso, para este tipo de situaciones ya no hay tantos tecnicismos en ingles.

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