Creativo multiuso

En las empresas pequeñas hay que saber hacer de todo y valer lo mismo para un roto que para un descosido. Sin embargo esto no siembre es bueno.
Cuando sabes hacer de todo y tus tareas no están bien definidas corres el riesgo de convertirte en el chico de los recados o de los marrones. Cada vez que surge una tarea que no es de nadie en concreto en seguida se la asignan al manitas, por lo que algo que era una habilidad empieza a convertirse en una carga. La especialización limita y encuadra a cada uno con su tarea. Si no estás especializado y sirves para todo, se puede decir también que no sirves para nada.

El poder del cliente 2.0

Numerosas empresas tienen clientes insatisfechos de forma consciente. Antes no pasaba nada, pero hoy en día puede que uno de ellos tenga un blog con varios miles de visitantes al día y tenga un gran poder de comunicación.

Ha pasado en numerosas ocasiones que un blogger ha opinado sobre una marca y ha posicionado su artículo por encima de la página oficial de la marca. No hay que menospreciar a nadie, hoy en día cualquier persona puede opinar para bien o para mal de tu empresa. Todos tus clientes son medios de comunicación.

Además, como todos hacemos alguna cosa mal, podemos aprovechar una crítica para dar una solución y posicionarnos como empresa responsable, que oye a sus clientes y que da soluciones.

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