Anécdota del faro – Primero lo primero

La importancia de priorizar. Primero lo primero.

El guardián de un faro recibía su nuevo suministro de petróleo una vez al mes para mantener su luz encendida. Como no estaba muy lejos de la orilla, tenía frecuentes visitas. Una noche, una mujer de la aldea le rogó que le diera un poco de petróleo para mantener el calor en su hogar.

En otra ocasión, un padre le pidió un poco para su lámpara. Otro necesitaba un poco de petróleo para lubricar una rueda. Como todas las peticiones le parecían legítimas, el guardián del faro trató de agradar a todos y les concedió lo que pedían.

Al final del mes notó que le quedaba muy poco petróleo. Pronto, éste se terminó y el faro se apagó. Esa noche varios barcos chocaron contra las rocas y se perdieron muchas vidas. Cuando las autoridades investigaron, el hombre estaba muy arrepentido. Ante sus excusas y lamentaciones, la respuesta de ellos fue: “Le hemos dado petróleo solamente con un propósito: ¡mantener el faro prendido!

Algunas veces, el hacer cosas más urgentes o buenas en si mismas, puede distraernos de realizar la verdadera tarea que teníamos que hacer. Son distracciones que nos apartan del camino de una manera muy sutil.

Ocurre con mucha frecuencia en las profesiones ligadas a internet, quizás por la facilidad de ir picoteando de link a link. Si eres un Community Manager, es muy fácil empezar a actualizar y a contestar en las redes sociales, sin haber dedicado previamente un tiempo a pensar una estrategia. Por eso es importante preguntarse de vez en cuando ¿Hago lo que debo? ¿y estoy en lo que hago? 

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